Desde este blog consideramos que cualquier industria, comercio o actividad legítima tiene un background de diseño, creatividad, trabajo y generación de resultados.
Es por ello que no apoyamos el uso o comercialización de las FAKES.
Si bien reconocemos que la industria del fashion, y las carteras de etiquetas caras mueve millones de dólares, euros, yenes, es importante descartar el falso concepto que adquiriendo una imitación la industria no pierde dinero. Como en todos los negocios, la actuación que mueve el business es el obrar de los consumidores o eventuales clientes. No importa si no considerás que entrás en el target de la marca, y que probablemente nunca comprarías un original. Al adquirir una réplica estás alimentando un negocio que también mueve millones, y no paga los derechos de legitimidad de un emprendimiento honesto. No paga impuestos, no paga royalties, por lo general utiliza mano de obra explotada, y no se burla de los diseñadores sino que se burla del consumidor final.
Así como exponemos lo anterior, y amamos los bolsos y carteras, es importante destacar que si no podemos adquirir el modelo original es divertido buscar entre la oferta de carteras de otras marcas la que más se acerque a nuestros deseos (y presupuesto). Es mucho más digno que andar con una FAKE, réplica, imitación, que inclusive a veces son tan caras como una buena cartera.
Te invito a visitar alguno de estos enlaces para conocer más sobre la industria paralela a la que alimentás cuando adquirís carteras truchas.
